La historia
Pārvatī quería a Śiva y a nadie más. Su padre se había decidido por Viṣṇu, así que su amiga se la llevó a una cueva del bosque — hariṇa, llevada, y ālikā, la amiga, es una lectura del nombre Hartālikā. Allí hizo un liṅga de arena y guardó ayuno sin comida ni agua hasta que Śiva llegó y aceptó casarse con ella.
El día trata, pues, de una mujer que elige y que sostiene su elección con un ayuno duro. Las casadas lo guardan por sus maridos; las solteras, por el marido que esperan.
En Karnataka la misma tithi es Gauri Habba, y el marco es otro: Gauri vuelve a casa de sus padres por un día, y su hijo Gaṇeśa llega a la mañana siguiente a buscarla. La casa que instala a Gaṇeśa en caturthī instala a su madre la tarde anterior.
