La historia
El Corán fue revelado por primera vez al profeta Mahoma en este mes, en la Noche del Destino (Laylat al-Qadr), que se sitúa en una de las noches impares de los diez últimos. Ayunar en él es el cuarto de los cinco pilares del islam: desde la primera luz hasta el ocaso no se come ni se bebe, y el mes se dedica a la oración, a leer el Corán entero, a la caridad y al dominio de uno mismo.
El ayuno se rompe cada tarde con la llamada a la oración del ocaso, con dátiles y agua, como lo rompía el Profeta; esa comida es el ifṭār, y la de antes del alba el suḥūr (sehrī en la India). Como el mes recorre las estaciones, un Ramaḍān de junio en el extremo norte puede significar un ayuno de diecinueve horas.
La Vieja Delhi en torno a la Jāmaʿ Masjid, las calles del haleem de Hyderabad, Aminabad en Lucknow y Mohammed Ali Road en Bombay se convierten en mercados de comida del ocaso al sehrī cada noche del mes.
