La historia
Navarātri son nueve noches de una sola batalla: Mahiṣāsura, un demonio al que ningún dios ni hombre podía matar, contra una diosa formada con la ira de todos ellos. La octava noche es cuando la cosa cambia.
Bengala lo lee como Durgā volviendo a casa de sus padres con sus hijos durante cinco días, y el octavo es la cumbre de esa visita. La Sandhi Pūjā cae en la juntura de las tithis octava y novena, dura cuarenta y ocho minutos, y el pandal entero la espera.
En el norte el día es Kanyā Pūjā: se sienta a nueve niñas, se les lavan los pies y se les da de comer como a la diosa misma.
