La historia
La luna llena ha sido la marca del mes desde que existe el calendario: el cómputo pūrṇimānta del norte de la India nombra cada mes por la estrella en la que la luna se llena, de modo que el día que da nombre al mes es este.
El Satyanārāyaṇa Vrata Kathā, que se lee por la tarde en muchas casas, habla de un brahmín pobre, un leñador, un comerciante y un rey: cuatro personas de cuatro condiciones que guardaron el voto y fueron atendidas, y que lo olvidaron y no lo fueron. Se cuenta por su sencillez: el voto está al alcance de cualquiera.
En esta tradición la luna gobierna la mente, y en la luna llena se la tiene por más plena y menos quieta. El ayuno de ese día es un asentarse.