La historia
El calendario romano de Julio César empezaba el año el uno de enero, el mes de Jano, el dios de las puertas y los comienzos que mira a ambos lados. La Europa medieval trasladó durante siglos el comienzo del año a marzo o a Navidad, y la reforma gregoriana de 1582 lo devolvió; Gran Bretaña y sus colonias, la India entre ellas, no cambiaron hasta 1752.
Es la única fecha que el mundo entero celebra a la vez, desde Kiritimati, en el Pacífico, que la ve primero, hasta la isla Baker, que la ve la última veintiséis horas después; los fuegos de medianoche recorren el globo hacia el oeste por televisión.
