La historia
La era islámica empieza en la hégira, la emigración del profeta Mahoma de La Meca a Medina en 622 d. C., elegida por el califa ʿUmar como año uno diecisiete años después. El año son doce meses lunares y no tiene en cuenta las estaciones, así que queda unos once días por debajo del año solar.
Muḥarram es uno de los cuatro meses sagrados y su nombre significa prohibido, porque en él estaba vedado combatir. Su décimo día, ʿĀshūrāʾ, es el día en que Ḥusayn, nieto del Profeta, fue muerto con su familia en Karbalā en 680, y para los musulmanes chiíes el mes entero es de duelo; para los suníes el décimo es un día recomendado de ayuno, el día en que Mūsā (Moisés) fue librado del faraón.
El año nuevo en sí es callado: no hay fiesta, solo el cambio de fecha. En la India Muḥarram significa las procesiones del décimo día, con los taʿziya (modelos de la tumba de Ḥusayn) llevados por las calles de Lucknow y Hyderabad.
