La historia
La novena noche termina la lucha: cae Mahiṣāsura, y desde ese instante la diosa es Mahiṣāsuramardinī.
En el sur la lectura es otra y el día pertenece a aquello con lo que la gente trabaja. Se dice que los Pāṇḍavas escondieron sus armas en un árbol śamī durante su año de incógnito y las recuperaron este día, así que las herramientas de un oficio se dejan y se veneran en lugar de usarse.
Ese mismo día se invoca a Sarasvatī, y por eso los libros se apilan ante la lámpara y no se abren hasta mañana.
