La historia
Akṣaya significa «lo que no mengua». Los textos vinculan al día varios comienzos: el sabio Vyāsa habría empezado a dictarle el Mahābhārata a Gaṇeśa, el Gaṅgā habría descendido a la tierra y el Treta Yuga se habría abierto en esta fecha.
La historia más conocida es la de Kṛṣṇa y Sudāmā. Sudāmā, un amigo pobre de la infancia, caminó hasta Dvārakā con un puñado de arroz aplastado como único regalo. Le dio vergüenza ofrecerlo, pero Kṛṣṇa lo encontró y se lo comió, y al volver a casa Sudāmā halló su choza convertida en palacio. Un regalo pequeño dado de todo corazón: esa es la lección del día.
Como se sostiene que todo lo que se empieza hoy sigue creciendo, es el día más ocupado del año para comprar oro, abrir un negocio, poner unos cimientos o iniciar un ayuno largo o un estudio largo.
