La historia
Ibrāhīm (Abraham) soñó que Dios le pedía sacrificar a su hijo, Ismāʿīl en la versión islámica, y padre e hijo se sometieron. En el momento del sacrificio Dios sustituyó al muchacho por un carnero. La fiesta guarda esa sumisión y esa misericordia, y cada familia que puede permitirse un animal lo sacrifica y reparte la carne en tres partes: para la familia, para parientes y amigos, y para los pobres.
Es la mayor de las dos fiestas y la que cierra el Hajj: esa misma mañana los dos millones de peregrinos de Minā apedrean las columnas, sacrifican y se cortan el pelo, y todo el mundo musulmán celebra el día con ellos.
En la India es Bakrīd, por la cabra (bakrā) que sacrifica la mayoría de las familias; la Jāmaʿ Masjid de Delhi y la Mecca Masjid de Hyderabad acogen las mayores oraciones de la mañana.
