La historia
Paryuṣaṇa es la observancia central del año jainista: ocho o diez días de ayuno, estudio y examen de conciencia durante el monzón, cuando los monjes se quedaban en un lugar. Saṃvatsarī, el día anual, lo cierra con el pratikramaṇa del año, una revisión de cada acto de los últimos doce meses.
El día termina con las palabras micchāmi dukkaḍaṃ: que aquello en lo que haya obrado mal quede sin efecto. Cada persona se lo dice a todos los que conoce, en persona, por carta y ahora por mensaje, y el año no puede empezar hasta haber pedido perdón por cada disputa. No se pide perdón por una falta que uno recuerda; se pide por todas, las conocidas y las que no.
