La historia
En la versión śaiva es Tripurī Pūrṇimā, el día en que Śiva destruyó con una sola flecha las tres ciudades voladoras de los demonios, y los dioses encendieron lámparas para celebrarlo; de ahí el nombre Dev Dīpāvali, la fiesta de las luces de los propios dioses. Los vaiṣṇavas la dedican a la forma de pez de Viṣṇu (Matsya) y al final de su sueño de cuatro meses.
En Tiruvaṇṇāmalai el día es la culminación de diez de Kārttigai: al anochecer se enciende un caldero de mantequilla clarificada en la cumbre del monte Aruṇācala y la llama se ve a kilómetros; el monte es Śiva como columna de fuego.
En Odisha es Boita Bandāna: al amanecer los niños hacen flotar barquitos de papel y corteza de plátano en el agua, en memoria de los marinos que zarpaban hacia Bali y Java con el viento de invierno.
