La historia
Dīpāvali significa «hilera de lámparas». En el norte las lámparas son para Rāma: los habitantes de Ayodhyā le iluminaron el camino de vuelta a él, a Sītā y a Lakṣmaṇa tras catorce años de destierro y la derrota de Rāvaṇa. En el sur el día anterior pertenece a la victoria de Kṛṣṇa sobre Narakāsura, y en el oeste es el día en que Lakṣmī, diosa de la riqueza, camina por la tierra y entra en las casas iluminadas y limpias.
Los jainistas dedican la misma noche a la liberación de Mahāvīra; los sijs, a la salida de prisión del gurú Hargobind (Bandī Chhoṛ Divas), y en Bengala la noche es Kālī Pūjā. Una sola noche oscura, muchas razones para la luz.
La explicación astronómica es la más sencilla de todas: es la luna nueva más oscura del año, cuando el monzón ya ha despejado el cielo, y cada casa le responde con fuego.
